five more minutes, please!//¡cinco minutos más, por favor!

14 Nov

En el colegio tenemos PANGEA, una revista bimensual (por ponerle alguna estructura a los plazos de publicación, que son bastante relajados), y por supuesto mis instintos de escritora en ciernes me han empujado a escribir mi primer artículo. Ayer se lo mandé a Karolina, para que me dijera si siquiera tenía interés, y a ella le ha gustado, así que hoy se lo he mandado a Sarah, una de las personas de la redacción. Seguramente lo cortará,  porque me ha dicho que más de 500 palabras es largo (lo que, sinceramente, me ha decepcionado un poco en una revista para personas que, en general, sí que parecen capaces de centrar su atención en un texto más largo que 500 palabras), de modo que he decidido subirlo aquí tal y como yo lo he escrito, y si luego la otra versión es muy distinta, puedo subirla y quejarme del mundo del periodismo como si fuera una veterana. En fin, ahí va, en inglés y en español (muy a mi pesar y aunque la versión en inglés me salió bastante fluida, recomiendo la española por no verse limitada por el idioma, no tan conocido todavía):

 

¡Cinco minutos más, por favor!

5 more minutes, please!

Como una cinéfila quizá sin mucha experiencia, pero entregada, ir al cine conlleva para mí todo un ritual, un ritual que comienza con arreglarse un poco (aunque, como me recuerda a veces mi madre, “de todas formas van a apagar las luces”), porque no hay muchas oportunidades más para arreglarse en un sitio pequeño como en el que vivo, e incluye venir diez minutos antes y ser la primera en sentarse, o más bien arrebujarse en su butaca y apreciar la música de fondo, normalmente éxitos ligeramente pasados de moda, mientras observo entrar al resto de la gente y me doy cuenta que, como siempre, conozco a la mitad (otra ventaja, o desventaja, de vivir en un pueblo). El ritual continúa con ver los tráilers, que con cada vez son más, tomando nota mentalmente de los que tienen buena pinta y, al mismo tiempo, deseando que la película que he venido a ver empiece de una vez, y acaba con quedarse cinco minutos más en la sala vacía después de que la película se haya el acabado.

As a maybe not very experienced, but definitively passionate cinephile, going to the cinema has always implied a whole ritual for me, a ritual that starts with dressing up a little bit (even if, as my mother usually reminds me, “the lights are going to go off anyways”), because there are not many opportunities to dress up in a small place like the one where I live, and includes coming ten minutes earlier to be the first one to occupy my soft, comfortable seat and listen to the background music, usually oldies, while watching the rest of the audience entering and realizing that, as always, I know half of them (again, an advantage, or disadvantage, from living in a village). The ritual continues with watching the trailers, writing down mentally those that seem interesting and, at the same time, looking forward for the actual movie to start, and it finishes with staying five more minutes in the empty cinema after the movie has ended.

Mucha gente probablemente se preguntará cuál es el atractivo de quedarse sola en una sala llena de contenedores de palomitas vacíos, parte de su contenido dispersado por el suelo y una bebida volcada inundando el pasillo, mientras el personal del cine ya empieza a limpiar para la siguiente sesión, lanzándote de vez en cuando una mirada hostil para que te vayas de una vez. El caso es que, al contrario de lo que mucha gente piensa, ¡la película no se ha acabado todavía! Pero… ¿acaso falta una escena importante de la película? ¿No está cerrado el argumento? No, eso no es lo que se ha olvidado. En la pantalla ya no están los personajes, no ves más batallas épicas, momentos románticos o actores atractivos, sino sólo una lista interminable, normalmente de letras blancas sobre fondo negro, de los nombres de todas las personas que han participado en la creación de la película de las formas más diversas que se puedan imaginar: desde estar detrás de las cámaras hasta ocuparse del catering, pasando por diseñar el vestuario o hacer de chófer para los actores. Después viene la banda sonora, los sitios donde se rodó la película, las empresas involucradas y los agradecimientos. Por sí misma, la lista es bastante aburrida.

Many people would probably ask what the point is on staying alone in a room filled with empty popcorn containers, part of their content spread on the floor, and a spilled drink flooding the corridor, while the staff already starts cleaning and gives you hostile glances from time to time, meant to make you leave at once. Well, the point is, that as opposed to what many people think, the movie is not over yet! But… is an important scene of the movie missing? Is the plot not complete? No, that is not what is left. On the screen, you do not see the main characters anymore, you don’t see epic battles, romantic moments or attractive actors anymore. On the screen, there is only an endless list, usually white letters on black background, of the names of all the people who have participated in the creation of the movie in the most various ways you can imagine: from running the camera, to providing the catering, from designing the characters’ clothes to driving the crew from one place to another. After that comes the sound track, then the places where the movie has been filmed, then the enterprises involved and the acknowledgements. The list itself is quite boring.

Primero, me quedaba por la misma razón por la que los niños hacen la mayoría de las cosas que hacen: porque lo hacen sus padres. Tanto mi madre como mi padre (sólo en raras ocasiones íbamos al cine los tres juntos) siempre se quedaron hasta que la pantalla se quedaba completamente negra y la música paraba, y yo nunca pensé siquiera en irme antes. Para mí, una película no había acabada hasta que no hubieran acabado los créditos. Solía disfrutar escuchar de nuevo la banda sonora y era bastante divertido intentar leer el mayor número de nombres posibles, ya que algunos eran muy extraños y me recordaban a amigos, profesores, personajes de otras películas, libros o incluso de la misma película (estos últimos eran como pequeños tesoros, difíciles de encontrar y, por lo tanto, muy valiosos).

First I used to stay for the same reason as children do many of the things they do: because their parents do it. Both my mother and my father (we rarely go to the cinema the three of us together) always stayed until the screen went completely black and the music stopped, and I never thought about leaving earlier. For me, the movie was not over until the credits were finished. I used to enjoy listening to the soundtrack and it was quite fun to try to read as much names as possible, as some of them were very strange, or reminded me of a friend, or a teacher, or a character from a book or another movie, or even from the same movie (the last ones were like small treasures, very rare and for that, very valuable).

Después me quedaba porque empezaron a interesarme los directores, los sitios donde se rodaban las películas o los actores y actrices (tengo que decir que especialmente los actores). Siempre es bueno saber algo acerca del artista que ha hecho la obra de arte que acabas de ver, te haya gustado o no

Later, I stayed because I started to be interested in the directors, or in the places where the movie was filmed, or in the actresses and actors (specially in the actors, I must say). It is always good to know something about the artist who did the piece of art you have just seen, whether you liked it or not.

Ahora es, como ya he dicho, parte de mi ritual, y me quedo sobretodo por respeto. Para mí, los créditos son el único medio que tienen el director, los actores y todos los demás creadores de la película para hacer una reverencia al público y aceptar sus aplausos, sus críticas o su silencio, firmando de alguna manera su obra. Y mientras nadie se levantaría y se iría de una sala de teatro mientras los actores todavía estén en el escenario (ya sea por convencimiento o presión social), y muy pocos disfrutarían de una exposición de arte sin echar un vistazo a los pequeños carteles pegados al lado de cada cuadro, puedo contar con los dedos de una mano a las personas que he visto quedarse después de que “FIN” haya aparecido en la pantalla, y conozco incluso a varios que se saltan los cinco primeros minutos si saben que los créditos vienen al principio, lo cual es arriesgado y engorroso cuando se pasan y hay que volver atrás, y nunca tiene el mismo efecto en el espectador que ver la película desde el principio hasta el final.

Now, it is, as I have said, part of my ritual, and I stay mainly out of respect. For me the credits are a way in which the actors, the director and all the other people involved in the creation of the movie can take a bow in front of the audience, accepting their applause or their critics, signing their piece of art. And as no one would stand up and leave in a theater while the actors are still on stage, and only a few people would go to an art exhibition without having a look at the painter’s name, I haven’t seen many people staying after “The End” appears on the screen, and I do know some people that even skip the first five minutes of the movie if they know that the credits are displayed at the beginning (which is quite risky, time-consuming and irritating, as you can easily miss the start of the story and be forced to go back again).

También me quedo a los créditos porque esos cinco minutos alejan el momento en el que tengo que volver al mundo real, algo que no siempre apetece. Especialmente después de películas buenas, suelo intentar quedarme todo el tiempo que puedo en su universo particular, inmersa en la historia que me han contado y disfrutando de la compañía de los personajes que he conocido, mientras la música no se ha extinguido del todo.

I also watch the credits because those five minutes after the movie push away the time at which I have to go back to the real world. Specially after good movies, I usually try to stay as long as I can in their universe, immersed in the story they have told me and enjoying the company of the characters they have introduced to me while the music has not faded yet.

Además, en algunas películas, los diseñadores se han esforzado particularmente en los créditos, dejando salir a los personajes para que tengan su última vuelta de honor antes de desaparecer del todo, o jugando con los colores que hemos visto en la película, o incluso poniendo una pequeña escena al final, lo que ya no sé si es un recurso estilístico o un intento casi desesperado de mantener al público en sus butacas.

Besides, in some movies, the designer have put a special effort in the credits, letting the characters come out again and take a last lap of honor before they disappear completely, or playing with the patterns and the colors that we have seen in the movie, or even leaving a small scene of the movie for the end, which I don’t know if it is an artistic license or, as it sometimes seems to me, an almost desperate try to hold the audience in their seats.

Por todas estas razones, yo me quedo después de que todo el mundo se haya ido, en un cine, o un salón de actos, vacío, que a veces todavía huele a selva o vibra con los ecos de los disparos. Naturalmente, no pido le pido a nadie que comparta mi soledad voluntaria enfrente de la pantalla no-tan-grande, mientras la última tarta de queso se vende en Snikkarbua, otra película interesante empieza en alguna de las casas o alguien espera con una taza de té. Solo me gustaría pediros que reconsideréis, ya sea del punto de vista artístico, filosófico, informativo o reivindicativo, o de todos juntos, esos cinco minutos más.

For all of this reasons I stay after everybody leaves, in an empty cinema, or in an empty auditorium that sometimes still smells like the jungle or vibrates with the echoes of gunshots. Of course, I do not ask anybody to share my voluntary loneliness in front of the not so big screen, while the last cheesecake is sold in Snikkarbua, another interesting movie starts in one of the day rooms or a friend waits for you with a cup of tea. I just would like to ask you to reconsider, either from the philosophical, or from the artistic, or from the informative, or from the respect demanding point of view, or from all together, those five more minutes.

7 comentarios to “five more minutes, please!//¡cinco minutos más, por favor!”

  1. dianalaurencich 14/11/2010 a 4:22 pm #

    no sólo me quedo hasta que termine la peli, sino que me molesta cuando se me cruzan por delante y comienzan a hablar, masticar, o pedir permiso, me vuelven rápidamente al mundo real, y eso, es cas un sacrilegio.

  2. Marta 14/11/2010 a 4:35 pm #

    El cine es sagrado!!
    Amén.

  3. andrea milde 14/11/2010 a 5:38 pm #

    Muy bueno, en inglés. Ya leeré la versión española cuando tenga tiempo. Adelante, escritora. Aquí tienes lectores. Me da igual en alemán, en inglés en español….. empezaría dudar con el noruego…. .pero con tal de “leerte”. Y huelga decir que estoy totalmente de acuerdo con el contenido…… Besos, Andrea. ¿Era en Robin Hood que nos gustaron tanto los crédirtos con los dibujos animados? Te echaré de menos en el Festival de Cortos, entre otras cosas para no quedarme sola en la sala…..

  4. MCK 15/11/2010 a 11:30 pm #

    Aparte de todas las razones que esgrimes, y yo suscribo una por una, a veces termino con una mala sensación en el cine cuando veo la prisa con la que sale la gente aprovechando que no los notan los creadores/actores de la película. Siento lo mismo que si compartiendo una buena comida, la gente que me rodea comiera con los dedos metiéndose a puñados la comida en la boca, masticando como lobos y yéndose a toda prisa chorreando aún el último bocado por entre los dientes.
    Al fin y al cabo yo lo veo, el ver la cosa hasta el final, además, como un buen síntoma de urbanidad, como sería el de ceder siempre el paso, dar los buenos días con una sonrisa, descubrirse cuando entramos en algún sitio, dar las gracias (que en el fondo es lo que hacemos cuando vemos los créditos al final de una obra),…
    Por cierto, mando un recuerdo a la señora que trabaja en el cine de Reinosa, que nunca mete prisa ni con la mirada ni con la actitud, y alguna vez hemos comentado lo que se pierde la gente con tanta prisa (y es que además de despachar las entradas, ve las pelis que ponen).
    Muy bueno el artículo.

  5. Marisa 17/11/2010 a 10:18 pm #

    Lástima que nos hayan cerrado ese cine que aún te permitía ver las pelis hasta el final. Esperemos que no sea permanentemente. Good English, goodness me! I wish I had a pupil like you!

  6. Luis Escribano 30/11/2010 a 10:31 pm #

    Estoy de acuerdo. Por cierto, escribes muy bien y es buena disciplina la de la economía de palabras.

  7. Laura:) 05/05/2011 a 8:56 pm #

    Me alegra saber que mi familia y yo no somos los únicos que nos quedamos al final de las películas🙂

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