intermedio V: la nieve contraataca

23 Oct

Lo primero que tengo que hacer es pedir disculpas: antes de ayer, que fue el día donde más nieve había, casi no saqué la cámara de la habitación, así que las fotos más bonitas nunca las he hecho. De todas formas, creo que habrá días de nieve todavía. Antes de ayer por la noche todavía nevaba trapos, pero ayer ha hecho sol y luego ha empezado a llover, con lo que la orgullosa capa de nieve de veinte centímetros ha menguado y se ha vuelto bastante desagradable. Por lo menos todavía sirve para bolas de nieve. Eso sí, yo he descubierto que sólo valgo para batallas pacíficas y guerras amigables, en las que no se desarrollan sentimientos de odia hacia el enemigo. Me sorprendió enormemente encontratme el jueves en una lucha encarnizada en la que bolas de nieve hacían temblar los cristales y se podían oir cuando pasaban zumbando cerca de tu cabeza, gafas se rompían, gorros se perdían, tobillos se torcían y predominaba la cobardía y los ataques a traición: la primera batalla de bolas de nieve del invierno, y la última para mí. Cuando volví a casa y me sacudí la nieve introducida debajo de mi chaqueta y dentro las orejas, iba pensando en la discusión que, si no recuerdo mal, habíamos tenido ese mismo día en clase de Historia acerca de las leyes en la guerra, hasta qué punto es hipócrita legislar la guerra, en qué ocasiones estas leyes no tienen sentido y cómo se puede garantizar que se cumplan. En este caso, creo que también hay que poner reglas a guerras de bolas de nieve oficiales, para que se parezcan más a torneo de caballeros medievales, todos montados a caballo e intercambiando elegantes estocadas por el pañuelo de sus damas, que una batalla de la primera guerra mundial, en la que se construían una trinchera a cada lado y cada vez que asomabas la cabeza, te intentaban coser a tiros con una metralleta. En fin, menos mal que aquí sólo usamos nieve: los “desperfectos” se arreglan con una ducha caliente, un poco de chocolate y una capita de crema hidratante en la cara. Ha sido una experiencia incluso interesante por la sensación tan fuerte de surrealismo que tuve, aunque he decidido conscientemente olvidarla para siempre. Si quiero seguir sentándome al lado de mis amigos en clase de Historia, es mejor no acordarme a cada momento de que algunos de ellos tienen una sorprendente y fuerte vena Yeti que normalmente permanece oculta.

Así que vamos a pasar a otra cosa… Hoy hemos tenido Latino Brunch. ¡Ojo!, repito: Latino Brunch, no una comida latina, o una reunión latina o algo parecido, no, un LATINO BRUNCH, que por supuesto es único e imitable. Claudia y yo hemos demostrado nuestros talentos con la tortilla española y montaditos de jamón serrano con tomate. La verdad, un lujo y un placer. Además, me lo he pasado mucho mejor esta vez que las anteriores. Quizá ha sido porque a conozco mejor a todos, o por la felicidad que me produjo el que mi tortilla llegara sana y salva todo el camino helado desde la casa de Claudia, o que después de pasar aquí dos meses, me he dado cuenta de que no tienes que ser como los demás para encajar. Algo que entre los latinos en más difícil de ver, porque todos saben bailar salsa, pero que sigue siendo cierto. De todas formas, comparto “cruz” con Karl, de Brasil, que es latino por simpatía y que tiene, como yo, un carácter bastante distinto, y con Gareth, que es latino por, ejem, ejem, familia/noviazgo y no podría sentirse más incómodo. Para él es como encontrarse con diez hermanos mayores de su chica. Si yo estuviera en la situación de la chica en cuestión, me cabrearía un poco.

Los latinos+co.

Primeros años: 1. Ricardo (Argentina), 2. Gareth (Gales), 3. Samuel (Venezuela), 6. Katherine (Honduras), 7. Joaquín (Uruguay), 9. Álvaro (Paraguay), 12. Marilyn (Ecuador), 14. Una servidora (fifty-fifty), 15. Ervin (Colombia), 19. Karl (Brasil), 20. Daniela (El Salvador) y no podemos olvidar a Rodrigo (Costa Rica), que ya habéis visto por aquí, probablemente haciendo el tonto.

Segundos años: 4. Rafael (Venezuela), 5. Mariana (Uruguay), 8. Anyuri (Panamá), 10. Irene (España), 11. Xavier (Guatemala), 13. Vanessa (Méjico), 16. Renata (Chile), 17. Jennyfer (Nicaragua), 18. Claudia (Bolivia), 21. Aurora (Perú).

 

3 comentarios to “intermedio V: la nieve contraataca”

  1. Marta 24/10/2010 a 9:46 am #

    jaja qué divertido!
    Nieve, nieve, nieve, nieve, nieve…!!
    Qué envidia!

    Yo sigo con la esperanza de que a finales de año nieve al nivel del mar… Debería ir olvidándome de eso?
    😦
    Besos!

  2. andrea milde 24/10/2010 a 9:56 am #

    Bueno, bueno, ya sabes que yo opino de estas cosas: un juego deja de serlo cuando uno de los implicados deja de divertirse, más aún si, llegado este momento, el que deja de divertirse se ve privado de la posibilidad de salirse del juego. Dos reglas que se vulneran: la voluntariedad y la diversión. Y ahí soy alemana, aguafiestas y lo que hace falta: es decir que lo aplico a raja tabla, ni hacer el bruto ni el bestia a costa de otros…Si lo quiere hacer cada uno a su costa, bien… y si no le importa que los demás se divierten viendole, bien también. Pero divertirse a costa de los demás, pues NO.

    Que te quedes con la receta. A ver si cuando vienes en Navidad nos haces una tortilla como Pipi, de las que se pegan en el techo….

    Besos y a seguir disfrutando de la belleza de los trapos de nieve….

  3. amilde 24/10/2010 a 12:40 pm #

    ¿Lo de los intermedios es porque algún día subirás fotos de la excursión al glaciar? Besos, guapa.

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