extra-long 2, para variar

2 Sep

8 de la mañana. Otra vez en el Dayroom de Denmark House, otra vez un bloque libre. Esta vez ya sin remordimientos de conciencia algunos, sólo agradecimiento por esta hora y diez minutos que puedo consagrar al blog. Aunque la primera semana todavía no ha acabado, la vida aquí ya me parece muy absorbente y sin un momento libre. Bueno, porque no quiero, que las dos horitas en la piscina y la sauna que he disfrutado ayer eran voluntarias.

Por la mañana tenemos clases. El que este sea mi segundo bloque libre significa que he completado un ciclo de asignaturas. Breve explicación de la organización de las clases, que el lunes por la noche, cuando recibimos el horario, nos tuvo confundidos durante un buen rato, hasta que con la ayuda de los “segundos años” y un poco de “gesunden Menschenverstand” (sentido común) nos enteramos más o menos de a dónde teníamos que ir a la mañana siguiente. El horario tiene siete días que se repiten constantemente. Por lo tanto, da igual el día de la semana, lo que importa es el día del ciclo. Cada día tiene cuatro bloques o clases, lo que significa un total de 28 bloques. En estos 28 periodos se repiten los bloques A, B, C, D, W, X e Y, en el mismo orden para todos (hoy, al ser mi tercer día, tengo los bloques B, C, D y W). Así que lo único que cambia de una persona a otra es la signatura asignada a cada bloque.

La foto no es buena, pero el evento es importante: nuestra primera clase del IB, ¡Maths Higher!

Esta foto es peor todavía, pero YO estoy allí. Así que, de izquierda a derecha, empezando en por la fila del fondo: Nguyen (Vietnam), Karolina (Poland), YO, Nikita (Rusia), Julia (Ucrania), Réka (Hungría), Rodrigo (Costa Rica) y Hero (Reino Unido). En la fila delantera: Maria (Timor Oriental), Tian Ge (China), Ricardo (Argentina), Kim Eng (Cambodia) y Andrew (Canadá). Sentados en perpendicular: Gareth (Reino Unido), Per (Dinamarca) y Karl (Brasil). Los valientes.

Íbamos por “he completado un ciclo de asignaturas”. Empecé mi vida de estudiante del Bachillerato Internacional con Matemáticas (Nivel Alto). Todo el mundo me mira con cara rara cuando digo que he cogido “Maths Higher”, aquí equivale a un suicidio (salvo que seas un genio), pero yo estoy decidida a seguir hasta donde se pueda. De momento, entiendo todo lo que me dicen (¡sí, sí, sí!) y puedo seguir los razonamientos del profesor. Lo que no puedo es hacer a la vez los cálculos mentales para proporcionar al profesor los resultados cuando los necesita. Me hace gracia, todos los profesores de Matemáticas a lo largo y ancho de este mundo parecen hacer lo mismo: mientras escriben en la pizarra dicen: “Y esto da…”, y esperan que alguien salte con el número en menos de tres segundos. En mi clase en España nunca ha ocurrido (“Ay, se me ha olvidado la calculadora”, “Espera un momentitoooo…”), pero aquí ya se encargan mis compañeros de clase de Rusia, Argentina, Vietnam y Camboya. Por lo que yo me puedo concentrar totalmente en no perder el hilo. Ayer hemos tuve una pequeña sesión de repaso con Rosa, acompañada de chocolate y “Glühweintee”, y de momento no me siento completamente perdida.

Después del bloque libre tuve Español, con María Teresa de Argentina, a la que todos los “no-latinos” llaman MT y que me pareció una mujer bastante interesante. Tendrá quizá alrededor de cincuenta años y me recuerda un poquito a mi abuela española. Un poco. Como primera impresión, me dio una imagen energética, de saber poner a la gente en su sitio (cosa que no me molesta) y lanzó a la clase una mezcla de advertencias, consejos y reflexiones, algunas más maternales, otras más “de profesora”, que en general me parecieron muy acertadas: sobre la gratitud que deberíamos sentir, la humildad con la que deberíamos afrontar estos dos años, los comportamientos que es mejor evitar y los estereotipos “latinos” en los que no hay que caer. Y que nos cojamos comida de la Kantina para cuando apriete el hambre por la noche. Esto es todo lo que puedo decir de ella hasta ahora. Eso, y que tiene un estilo de vestir muy curioso y juvenil. Oír, he oído mucho más, lo mismo que sobre los demás profesores, pero estoy intentando no hacerme prejuicios que vayan a cambiar lo que pienso de la gente, y tampoco vale la pena mencionarlos aquí. Como primera lectura tenemos “Cuentos de amor, locura y muerte”, de Horacio Quiroga, quien, para aquellos a los que no os suene, es un escritor uruguayo que nació a finales del siglo XIX y tuvo una vida extremadamente turbulenta y dramática. Su estilo, sobre todo en esta colección de cuentos, se puede comparar con el de Edgar Allan Poe. La diferencia es que sitúa sus cuentos terroríficos, violentos e inquietantes no en un ambiente urbano o en lugares exóticos, sino en el ámbito rural y la selva, donde él mismo vivió parte de su vida. He leído sólo uno de los cuentos, “A la deriva”, y es una historia corta, tres páginas como mucho, que te acelera el corazón desde el principio y que te acabas sin darte cuenta. Luego cierras el libro y piensas: “¿Qué ha sido eso?”. Como ya he dicho, inquietantes.

Tercer bloque (en realidad cuarto: no olvidemos mi apreciado bloque libre después de Matemáticas): Historia. La primera clase de Historia ha sido sólo de introducción, así que un poco aburrida. Hemos hablado de nosotros, de lo que es la Historia y de por qué creemos que es importante estudiarla. Pero tampoco había otra cosa que decir que las ideas premasticadas de siempre: la aplicación del pasado al presente y al futuro, el pasado determina el comportamiento de la sociedad en la actualidad, lo importante no es sólo saber qué ha pasado, sino los mecanismos detrás de los acontecimientos, los libros de Historia están escritos por los ganadores, ¿por qué unas versiones tienen más fuerza que otras?, la Historia permite manipulación y puede ser por lo tanto una herramienta de control, etc., etc. Creo que es un tema más interesante cuando lo discutes con una persona que tiene motivos para no mirar atrás o para la que no es importante el pasado. Mi profesor de Historia es Naren, de origen hindú. Tiene igual la edad de mis padres y es el marido de Pindu, el House Mentor de Denmark House. Nos contó que antes de venir aquí estuvo trabajando como profesor en un colegio internacional en India y como periodista. Parece un hombre reflexivo y las clases de Historia pintan interesantes. Habrá que esperar a la siguiente y a que empecemos de verdad…

Bloque W: Biología, primera clase ayer a primera hora. Una introducción que se me hizo eterna y me adormiló un poco, pero en cuanto toqué el microscopio (sesión de familiarización), se me pasó el tiempo volando. También hablamos de varios proyectos que tendrán lugar a lo largo del curso y que abren el apetito, como por ejemplo la excursión a una isla para estudiar diferentes aspectos del ecosistema. Ah, y Madhulika, nuestra profesora, también de origen indio, nos ha dado el libro de texto. Madre mía.

Bloque Y, Noruego. La primera clase me ha parecido fresca y el profesor, Kare (circulito en la a), nos ha hablado mucho en Noruego, a la vez que explicarnos un poco los motivos por los que hay dos dialectos de Noruego: nynosk y bokmal. Por lo visto, después de la separación de Noruega de Dinamarca, quisieron recuperar su “identidad noruega” y crearon un noruego basado en los dialectos locales, más parecido a un sueco antiguo, que irónicamente se llama nynosk (“el nuevo noruego”) y que habla un diez por ciento de la población. En el este es común el bokmal, que se asemeja más al danés. Aunque el noruego que se habla en esta zona y que se enseña en el colegio es nynosk, el dialecto minoritario y considerado “noruego de campesinos” en otras partes del país, se entiende más o menos en cualquier parte de Noruega. A mí no me importa que se rían un poco de mí, mientras sepa preguntar por el baño y comprar algo de comer y me entiendas… Hemos aprendido a presentarnos, ahora puedo decir: “Hei! Eg heiter Lea. Eg er fra ….. og eg er seksten ar gammal. Eg snakke …. og……. Kva heiter du?”. También se contar hasta veinte y hemos cantado una pequeña canción, con una letra bastante tonta, pero simpática, que ha sonado casi profesional acompañada por una guitarra en vivo y cantada en tres tonos diferentes:

Eg og du,

du og eg,

laerehr norsk i Noreg.”

 

Aquí está también la explicación a mi bloque libre: durante los primeros tres mese, todos los alumnos que no sean nórdicos tienen que coger un curso de noruego básico. Los demás lo hacen como asignatura extra, yo y alguno más como asignatura del BI. Pero los privilegios no durarán mucho: pronto el curso de noruego será sustituido por las clases de Teoría del Conocimiento y ya no tendré bloque libre.

Ay jolines, ya son las 9:08. ¡Sigo luego!

 

La islita de Flekkefjord hoy por la mañana parecía ser el fin del mundo. La foto es de Réka.

Hora: 20:22, en la habitación de Rosana. Ya han vuelto a pasar un montón de cosas que os quiero contar, y ya sé de antemano que no tendré tiempo de escribir todo. La verdad es que es triste para mí saber todas esas cosas que se están “quedando por el camino”… Sólo espero poder acordarme de todo y poderos poner al día durante diciembre.

Pero una cosa tras otra. Primero, acabo con las asignaturas: Teatro. Seguramente sea la clase de la que he sacado menos en claro. Es una de las que más me apetecían y de las que un regusto más confuso me han dejado. Somos cinco en clase y la profesora no parece saber muy bien qué hacer con nosotros. Quiero decir, que a mí me gusta el rollo alternativo cuando se hace de una forma más o menos ordenada. En teatro, que ya de por sí es una asignatura más flexible y abierta a cambios que el resto, creo que es importante tener una estructura que rija las clases. Todavía es pronto para juzgarlo definitivamente, lo que pasa es que cuanto más tarde en cambiar, más me costará ponerme al día en la otra materia. Supongo que seguiré al menos hasta completar el ciclo y después veré. Creo que después de cinco años en la Cuarta Pared tengo por un lado una idea muy clara de cómo me gusta una clase de teatro y por otro, el listón muy alto. Además tengo que escribir un diario para teatro, cosa que por experiencias anteriores y asociaciones involuntarias e injustificadas me predispone negativamente. Ya os contaré que pasa.

Hoy de las clases he sacado más lecturas obligatorias en español: Edipo rey, de Sófocles, La virgen de los sicarios, de Fernando Vallejo (Colombia) y Los intereses creados, de Jacinto Benavente. Me parecen libros muy interesantes y me parece genial que vaya a leer tanta literatura latinoamericana, a la que en los colegios españoles no se le hace mucho caso. Por cierto, he leído otro cuento de Quiroga, Almohadón de plumas, también espeluznante. Sin embargo, me ha gustado menos que el anterior, porque no es tan realista. Lo que sí ha conseguido es coger un objeto cotidiano, el almohadón de plumas, en algo que tardaré mucho en volver a mirar con los mismos ojos. Tengo que palparlo primero y asegurarme de que no hay nada extraño y vivo dentro… Luego han estado las reflexiones diarias de María Teresa, que en serio me estoy apuntando en el cuaderno que me ha regalado mi amigo secreto (los primeros años tienen un amigo secreto que le da la bienvenida al principio, los segundos años lo tienen en época de exámenes). Así puedo leer por ejemplo: la vida en este colegio significa un “recicle” constante: académico, personal, de ropa, de libros; “acá se sabe todo”; hay que aprender a negociar con alegría; nos van a enseñar a usar las pizarras digitales del colegio, pero “lo que le metes a la máquina es cosa tuya”… De Historia he sacado los libros de texto, un poco de miedo a los exámenes y otra idea muy interesante: hoy Naren ha hablado de lo que es necesario aportar a una clase de Historia, y una de las cosas es empatía y entendimiento de los valores morales que había en otras épocas y otras culturas, y que no se puede juzgar los hechos de entonces con el código moral actuales. Puso el ejemplo de las cruzadas: que ahora podemos decir que fueron “malos” por masacrarse los unos a los otros por su religión, pero que en aquel entonces… Pero yo creo que no estoy completamente de acuerdo. ¿Entonces qué? No sé muy bien como expresarlo, pero el respeto no es un valor nuevo… Tengo que pensar en argumentos para esto .De Biología he obtenido, bastantes deberes y una sesión muy interesante de microscopio. Lo que me encanta es que los microscopios están bautizados. Ayer estuve trabajando con Maika, hoy con Pippin, que me ha gustado un poco más. Me ha recordado a mis viajes por la Tierra Media…

¿Seré capaz de hacer el Bachillerato Internacional?

He escrito muchísimo sobre asignaturas, porque esa es la novedad, pero nuestros segundos años y algunos profesores ponen énfasis en que no nos centremos demasiado en este aspecto del Colegio y olvidemos la parte extra-académica y social. Así que para guardar el equilibrio, aunque sea virtualmente, ahora es el turno de las EAC’s, o actividades extracurriculares (estoy intentando familiarizaros lentamente con todos los acrónimos y abreviaciones). El fin de semana pasado tuvimos la “feria de actividades” y estas semanas nos sirven para probar un poco de todo y decidir qué queremos hacer. A mí me interesan muchas: apicultura, escalada, el grupo de debate “Gender and Sexuality”, SAFUGE, un grupo humanitario, Amnesty International… Hoy he pasado la tarde en el autobús: he sido uno de los primeros visitantes del Centro de Acogida de Refugiados Bergum Mottak, en Forde. Es un sitio con una atmósfera muy especial: aquí esperan todos los inmigrantes que han pedido el estatus de refugiados: familias de Irán que llevan dos años esperando una respuesta, y cuyos pequeños apartamentos “provisionales” se han llenado de todo lo que se necesita en un hogar definitivo, y mujeres de Eritrea que llevan menos tiempo, y que nos han agasajado con un delicioso pan tradicional. Ha sido una experiencia interesante, pero no sé si seguir. Es una ruptura con el ritmo del colegio. Te vas toda una tarde cada dos semanas, lo que significa que no puedes coger ninguna otra actividad los jueves, porque te perderías la mitad de las reuniones, y anímicamente también es un cambio de chip (que igual viene bien). Vale la pena, y si lo cojo ahora lo haría hasta octubre, es un período relativamente corto… Otro decisión que tengo que tomar.

 

Lo del buen tiempo no es todos los días. Ni mucho menos.

Y ahora le toca el turno a la vida social, pero estoy tan cansada que no puedo contarlo como se merece, y eso que es la parte más interesante del colegio. Vida social es bajar después de una sesión intensa de matemáticas y suplicar al chico danés, que habla español perfecto con acento mejicano típico, típico y que me parce más latino que yo misma, por un poco de su crema de chocolate prometiéndole a cambio esclavitud eterna. Es intentar resolver las ecuaciones con Rosa, con la que comparto el alemán, pero no las matemáticas: ella las piensa en árabe y yo en español y me las acaba explicando en una mezcla muy extraña de inglés y “algo más”. Es estar distrayéndose después de demasiado calcular y tener visita de la chica alemana, que nos cuenta de sus viajes por Siberia y Uzbekistán. Es el esperado partido de fútbol que se avecina, en el que se medirán los primeros contra los segundos años. Es ir a la piscina y encontrársela llena de gente, ir a la sauna y encontrar dos chicos en la sauna de chicas porque hace más calor y en la otra ya no cabe ni un alma. Es quejarse juntos de la comida de la Kantina y del tiempo. Es cantar el cumpleaños feliz uno de cada dos días. Es ser sorprendido en la Kantina por todos los chicos del segundo año disfrazados de chicas, con maquillaje incluido, y bailando encima de una mesa. Es ser llamada “bonita” por el genio de las matemáticas venido de Rusia cuando bajo a que me tache todo lo que acabo de escribir. Es planear con Karolina nuestras vacaciones de noviembre. Es unirse a la “gente del Ramadán”, como yo los llamo, a los musulmanes que ayunan ahora y por la noche se reúnen para comer, tienen una pequeña y cálida fiesta y hablan una alegre mezcla de árabe y español, aportación de los saharahuis. Es ir por las casas pidiendo chocolate para el disfrute propio e ingredientes para el pastel que quieres hacer para tu primer “German Gathering”. Es beber mucho té. Es encontrarte con esos chicos interesantes y atractivos que echabas de menos en casa. Es discutir con chicas africanas, negras como el chocolate del 64%, sobre la importancia de los seres humanos masculinos en el mundo. Es preguntar a un segundo año acerca de las posibles consecuencias de dormir en la habitación de una amiga. Es atreverse a pedir un abrazo, sin motivo alguno, y recibirlo. Es discutir acerca de acentos en español con veinte personas riéndose de ti y llamándote “la ezpañola”. Es acostarse demasiado tarde. Es decir “me gusta escalar” y recibir aplausos aislados de dos o tres chicos a tu alrededor, que miden todos casi dos metros. Es exasperarse ante comentarios machistas que obviamente no van en serio.

Pero también es escuchar a la chica del Tíbet habar acerca de la situación de su país y de su familia. También es ir al auditorio antes de clase y vivir la primera bronca del director por encontrar a gente borracha o consumiendo alcohol en el campus, y enterarse de las medidas que se tomarán a partir de ahora. Es sentirse solo de vez en cuando. Es decidir y tener la sensación de perderse cosas. Es no encontrar un sitio donde estar a solas con alguien. Es dudar de muchas cosas…

Me voy a la cama.

3 comentarios to “extra-long 2, para variar”

  1. Diana 03/09/2010 a 4:40 am #

    genia total. No puedo creer que con ese ritmo escribas un post tan largo, tan sentido y tan explicativo!
    Te abrazo fuerte , fuerte, y de Quiroga, si podés leer cuentos de la selva, el cuento de las medias de los flamencos!!! en argentina lo leemos obligatoriamente en la escuela primaria…es bellísimo!
    Como él se vino a vivir aquí a los 22 años todos nos creemos que es argentino!!! yo tengo una revista de 1920 donde escribe él como periodista. Ya la escanearé y te la pasaré.
    Pues bien, me voy a dormir con mi almohada de plumas…jajajaj

  2. Marta 03/09/2010 a 10:41 am #

    Sí, sí, sí y definitivamente sí.
    Me estreso simplemente de leer tu blog!
    Desde Valencia te mando muuuucha energía y paciencia, esperamos que toda la incertidumbre de todas las cosas que te parecen un misterio no te quite todo el tiempo del mundo y que tengas tiempo de pensar que ese es tu sueño y que lo estás viviendo.
    ¡Ánimo, y ya nos cuentas!

    Besos, Marta.

  3. Ichmck 03/09/2010 a 3:38 pm #

    Después de leer esto ya sé cual es el truco de los CMU: si consigues entender el horario y los bloques y todo eso las matemáticas de nivel alto resultan facilonas. Yo me he apuntado a un máster de horario-asignatura-bloque(nivel medio-bajo). Y si veo que con eso no puedo, pues aprendo noruego modalidad campesina.
    El próximo comentario igual lo hago largo, que veo que tienes mucho tiempo.

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