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post it!

28 feb

En el campamento de orientación en el que participamos los seleccionados españoles para las becas CMU en junio, nerviosos, emocionados y un poco asustados, recuerdo que en algún momento nos contaron que a veces ayudaba mucho tener pequeñas notas que dieran mensajes de ánimo para no caer en la desesperación antes de un examen, evitar ataques severos de melancolía y encontrar fuerzas para preparar la presentación de Español. Por aquel momento pensé que era algo un tanto cursi, una técnica sacada de manuales de auto-ayuda malos que acabaría con el espejo del baño lleno de corazones rosas en los que dijera “Te quiero, Lea”, “Tú puedes, Lea”, “Creo en ti, Lea”, etc, etc.

Sin embargo, me he dado cuenta de mi opinión era un poco precipitada y en realidad no tenía ni idea por aquel entonces de cómo es vivir en un Colegio del Mundo Unido.

Es cierto que aquí todo lo que nos hemos traído de casa, postales, libros, fotos, cartas, pósters, tonterías, un jersey, una camisa, una taza, incluso un cubo de caldo de pollo, tiene muchísimo más valor y es difícil encontrar un rincón en el campus en el que no haya al menos un post-it con una cita o un texto que en algunos casos puede parecer cursi, pero que sienta bien. Necesitamos algo reconfortante en lo que posar los ojos entre un texto sobre Lenin y su Tésis de Abril, y un problema de matemáticas.

De momento, tengo pegado a la escalera, a mi derecha según estoy sentada en el escritorio (tengo que hacer un pequeño esfuerzo para verlas), dos notas recordándome básicamente que tengo que estudiar, que este semestre acaba con los exámenes del primer año, pero que tampoco me estrese demasiado, y que confíe en mi ideas y principios. Un poco obvio, pero no tan sencillo en algunos momentos.

Justo enfrente de mí hay cuatro o cinco notas más abstractas y poéticas, pegadas encima de la guirnalda de leones, que me vigilan con los ojos cerrados. Hasta el momento, la colección consta de dos recordatorios (mi turno de socorrista en la piscina los sábados por la tarde, y de cartera real el día seis de cada ciclo) y tres citas: La fortuna sonríe a los audaces, de Virgilio, Los cuervos vuelan en bandadas, sólo el águila vuela sola, de la película Más allá del silencio, y Llaneza, muchacha, no te encumbres, que toda afectación es mala, un consejo del mismísimo Don Quijote de la Mancha. Esta última es aportación de Juanjo, y andaba buscando otra frase que también le gusta decir cuando la situación parece apropiada, me encontré con el poema que os dejo a continuación. La frase era Todo… es nada, y es interesante, porque al principio me parecía bastante pesimista y que sonaba a decepción, pero ahora la encuentro cierta e incluso reconfortante, sin connotaciones negativas, porque, al fin y al cabo, todo… es nada… ¿y qué?

Aquí os dejo el poema:

VIDA

A Paula Romero

Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.

Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!».
Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!».
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)

Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.

José Hierro

Ahora también estoy pasando más tiempo con Meta, mi coaño de Alemania, con la que tengo conversaciones filosóficas, doy paseos en a isla, disfrutando de un tiempo un poco más templado, que permite sentarse encima del abrigo en el pequeño embarcadero y quedarse mirando el fiordo, y nos leemos mutuamente Petterson & Findus, uno de nuestros libros de infancia. Por eso precisamente, Meta es en sí misma algo reconfortante en lo que posar los ojos. Por todo lo que compartimos, nuestra “alemanidad” y nuestra “no alemanidad”, el idioma y mucho más que eso. Me siento más identificada con ella que con cualquiera de los latinos, porque supongo que por muy diferentes que sean los alemanes de los españoles, siguen siendo europeos, y por mucho que me esfuerze, me falta la chispa latina. De todas formas, no la cambiaría por mi humor alemán. Vamos, que estoy contenta. Y es obvio que no hace falta der parecidos para caerse bien, que porque Samuel vaya por ahí bailando salsa mientras que a mí me haga más gracia cantar a Elvis Presley o Johnny Cash, no somos menos amigos. Pero hay que reconocer que pasar tiempo con una persona que parece la hermana de Pippi Calzaslargas que tiene en su esquina diez de mis libros favoritos, leídos cuando tenía 8, 10, 12, 14 años y ahora con 16 otra vez, con postales, cuentos, ideas, sueños, opiniones, expresiones, bromas, películas que te gustan, conoces y te hacen sentir en casa…

Un beso desde el soleado pueblo de Flekke, un día de buen humor.

Die Maus, un personaje de dibujos animados de una cadena de televisión alemana

Pocas cosas hay más emocionantes que…

12 nov

The Hegness-people: Karolina, Marco, Joaquín and Vita

Nuestro árbol de Navidad


… la vuelta de Mende, Kanchan, Dubie y los demás de París, de donde Mende me ha traído calcetines, un llavero con la torre Eiffel y una postal del Metro, escrita mientras miraba hacia la torre Eiffel//hacer planes con Ingeborg, a la que han aceptado en un colegio de Arte, para las vacaciones de pascua//una cena española con Irene en la que el sabor del jamón serrano se derrite sobre mi lengua mientras hablamos y, como buenas españolas, nos enrollamos como persianas//recibir plantas de judías carnívoras de un experimento de Environmental Sistems de Maks, en lugar de flores//el final del Señor de los Anillos con Gray//patinar sobre hielo con Rosana//hacer dulces de cáscara confitada, saldaini, con Vita//hablar con Angelika sobre las Navidades del Club Germanoparlante//Navidades adelantadas en Hegness, que celebramos alrededor de un árbol de Navidad de verdad, decorado con los pequeños contenedores de mermelada vacíos, Joaquín, Marco, Vita, Karolina y yo, mientras fuera nevaba//esperar a Samuel, al que daré un abrazo de osa cuando vuelva de Praga, y a Ben//ver Mulán después de tanto tiempo en el rincón de Nyima, con Rosana, Romy y Nina//bromear con Jezko//estar de repente segura de lo que quiero//tener la sensación de que se puede con todo//acabar de escribir un artículo para el periódico del colegio sobre la importancia de los créditos y descubrir que es demasiado largo y ha salido fluido, sin costar nada//que haya chocolate caliente en la kantina//que Claudia me prometa enseñarme el sur de Italia//irse a la cama pronto porque mañana estoy en el turno matutino en los establos//las descripciones que Rosana hace de Palestina, donde estaré en tres semanas//hacerme un peinado de erizo con el gel de Ervin//no tener tiempo de escribir en el blog porque todo esto está pasando…

saldaini

Algunos patinadores: Jirawan/Bee, Kim Eng, Yaa, detrás Rosana y Leo, delante Lea y Karolina.

ciclos

2 nov

Las fotos son del Campamento de Orientación en Cáceres, donde nos lo pasamos genial antes de repartirnos por el mundo. Conocer a mis coaños, con los que no estoy tanto en contacto como me gustaría, ha sido igual de enriquecedor que otras experiencias más “exóticas” en RCNUWC. En esta foto, Antón (ahora en Canadá), Victor y Lucas (ahora en Italia), orgullosos de su tienda de campaña abstracta.

Uno de los pilares en los que se basa la Organización de los Colegios del Mundo Unido es el trabajo de los voluntarios y de la cooperación en mayor o menor medida de todos aquellos que de una u otra forma han estado o están relacionados con los Colegios. Para ello hay una red en Facebook y una lista de correos electrónicos que se  usan para enviar información sobre eventos, peticiones de ayuda, noticias de los colegios y otros asuntos. Yo estoy en esa lista y en la red, cosa que me sigue haciendo mucha ilusión, porque me siento conectada con el mundo, y hoy he recibido un mensaje en el que se nos avisaba que hoy se abría el plazo de entrega de la solicitud para las becas, y que el formulario, el primer paso del proceso de selección, ya estaba colgado en la páagina web. Como estoy aquí en Flekke, no pude ayudar en el envío de los formularios a todos los colegios e institutos de España, pero encuanto recibí el mensaje, escribí a las cuatro o cinco personas que a través de los diversos medios se han puesto en contacto conmigo y a las que he cogido bastante cariño. Después tocó a la puerta de mi habitación mi encantador coaño de Estados Unidos, Gray, que tiene el pelo color zanahoria, y se lo conté. Nos quedamos un rato pensando y después llegamos un poco a la conclusión, un poco aterrorrizante, de que “todo” empezó hace ya un año, de que hace un año teníamos las mismas preguntas que ahora respondemos de manera relativamente definida, de que en cierto modo ya empezamos a ser la “generación siguiente”. Quizá me estoy adelantando con mis pequeños golpes de nostalgia y todavía nos queda mucho tiempo para apreciar la tutela, ayuda, bromas y conversaciones con nuestros “segundos años”, pero a la vez estoy disfrutando de tener a alguien al otro lado del correo que está en la misma situación que yo hace un año, y al que quizá estoy ayudando.

Inés, ahora en Costa Rica con Diego

Antón, como pez en el agua

Alma, Samuel, Fátima y, por último, pero no menos importante, Marta (cuyos comentarios podéis leer en mis post): os deseo muchísima suerte y ánimos, que también hacen falta al rellenar el formulario. Espero no sonar demasiado “experimentada”, porque no me siento así en absoluto, y mucho menos “parental”, cuando muchos de vosotros seguramente sois bastante más mayores que yo. Espero que os vaya bien a todos, y que disfrutéis del proceso. Sinceramente, ¡no puedo esperar a tener mi “primer año” para experimentar con él!

Claudia (ahora en Mostar) y Naoki (ahora en EEUU). Me pregunto qué tal les va a todos…

salvando la historia

23 sep

Bueno, aquí van algunas fotos del curso de canoa, después del cual todos superamos satisfactoriamente la pequeña prueba que nos hizo Jan Erik, el monitor, más en broma que en serio. Por lo tanto, ya podemos llamarnos Líderes en Canoa y llevarnos a nuestros amigos de excursión por el fiordo. Rinchen y Karolina han tenido cumpleaños esta semana, y a Rinchen le hemos regalado entre otras cosas un vale para un paseo en canoa este fin de semana.

Nos llovió sin piedad, los dos días. Cosa que por un lado nos hizo más fácil el tirarnos al agua para dejarnos rescatar y por otro nos dio la oportunidad de apreciar diferentes combinaciones de ropaa impermeable: ponchos gigantes, botas de agua, bañadores…

Gray, de Estados Unidos, y Victor, que es de Dinamarca pero habla español perfectamente con un acento mejicano de telenovela.

Remamos mucho, no es que estuviéramos haciéndonos fotos los unos a los otros todo el tiempo.

Entre una cosa y otra no he dormido lo suficiente ni una sola noche, pero ha valido la pena. Los dos cumpleaños han sido un éxito. El de Rinchen ha sido más tradicional, con una fiesta “sorpresa” en la Kantina, tarta, canciones de cumpleaños en diferentes idiomas, un poco de agua del fiordo… A Karolina le preparamos algo más especial. Hablamos con su novio, con el que lleva una difícil pero estable y, en mi opinión, duradera relación a distancia y nos prometió que estaría conectado a Internet a las doce de la noche. Preparamos el aula de Filosofía con cojines y velas y toda la parafernalia y le regalamos cinco minutos en Skype, usando la pantalla de la pizarra digital. Por la cara que puso, creo que le gustó. Además, su novio debió de soltarle un discurso muy romántico, porque ni siquiera le salían las palabras, sólo podía asentir con la cabeza. Pero al fin y al cabo Karolina está aquí, así que después de cinco minutos la raptamos y tuvo su fiesta “de verdad”. Después fuimos al fiordo y dejamos flotar sobre el agua algunas bengalas, cosa que suena un poco más espectacular de lo que realmente fue… Acabamos saltando al fiordo, por supuesto. La verdad es que disfrutamos preparándolo, aunque ahora tengo el doble de trabajo que hacer.

Por cierto, he empezado con kárate, los lunes. Es de estas cosas que nunca piensas que vas a hacer… La actividad la empezó Jezko, un segundo-año de Eslovaquia que es un profesional en el estilo más agresivo de kárate, el que realmente incluye lucha. Así que nuestros entrenamientos consisten, entre otras cosas, en darnos patadas los unos a los otros para endurecer nuestros músculos. La verdad es que es muy satisfactorio, y en vez de quitarte energía, te la da. Además nos está enseñando técnicas de autodefensa, y las chicas estamos muy orgullosas de nuestras capacidades. A los chicos les da más igual, son básicamente los “secuestradores”  y “violadores” a los que preguntamos “A ver, atácame”.

Break-dance en distintos estilos, hip-hop, house, Michael Jackson… Cada uno aportó su toque personal

El Norwegian-Pack en el Show: nuestros co-años de Noruega, siempre haciendo piña

Fann, de Noruega, y Nguyen, de Vietnam, con “Hit me baby one more time”

Empezando por atrás: Stella, Alma, Fann y Fannie, danza contemporánea y bodypainting.

Nuestro show ha sido un éxito: los artistas han hecho arte, los organizadores han organizado, el dictador ha dictado, los técnicos han tecniqueado y el público ha aplaudido. ¿Qué más se le puede pedir a un show? No se si ya os he contado sobre el número que montamos nosotras. Nosotras, que fuimos Karolina, Mende, Wiktoria, Ragna, Astrid, Réka, Marie, Meta y yo. Usamos citas de libros, canciones y películas que enlzamos buscando una relación más o menos lógica y creamos tres capitulos cortos, separados por un sonido de intermitencias. Leímos las citas alternándonos, con el escenario a oscuras y alumbrándonos con pequeñas linternas. Fue un número más hecho para sorprender que para gustar, porque contrastaba mucho con las demás partes del show. Dejamos al público un poco con la boca abierta.  A mí me pareció que nos quedó muy bien. Desde luego, todos los números fueron maravillosos: desde los break-dancers que rompieron el hielo, nunca mejor dicho, hasta las voces graves y atractivas de Romy y Alma, desde la danza del vientre, la coreografía de hollywood y la danza contemporánea hasta los sketches de Adán y Eva (con desnudos reales), Mario Bross y por supuesto los segundos años, que después de reírse de nosotros también se llevaron lo suyo. Las fotos son de Jakub, un segundo-año de la República Checa.

Danza contemporánea, toma 2

Danza contemporánea, toma 3

Desde Bollywood: Kanchan y Pema

Aquí se avecina la PBL, es decir, Project-Based Learning Week: una semana en la que no tenemos clases, sino que nos apuntamos a un proyecto a elegir entre unos veinticinco, cada cual más interesante que el anterior. Ya he dicho que una de las cosas más difíciles aquí es decidir, y yo para decidirme por mis cuatro preferencias las he pasado canutas. Menos mal que por lo menos tengo claro que quiero salir del campus, y luego me he dejado llevar un poco por el instinto. Ya he enviado la respuesta: en orden de preferencia…

1. Una excursión de cuatro días al glaciar más grande del continente europeo, con mochilas y caminatas y noches en tiendas de campaña.

2. Rutas en kayak por la zona, incluida una salida a mar abierto, durmiendo también fuera.

3. Escalada y surfing, donde dormiremos en una cueva.

4. Taller intensivo de cortar cuellos. Sí, de cortar cuellos, más precisamente, cuellos de barcos…

Ya os contaré en cuál me aceptan, pero realmente me apetece la caminata por el glaciar. Aunque todas son muy interesantes.

Para finalizar, decir que estoy disfrutando mucho de la gente que estoy conociendo aquí. A parte de las vidas tan interesantes que han llevado muchos, las sorprendentes habilidades y talentos que tienen y las cosas que ya han hecho, es emocionante reconocer humildad, resspeto, generosidad y solidaridad en tantas personas. Por supuesto hay situaciones tensas, comentarios inapropiados, discusiones, desacuerdos y malentendidos, pero no es de eso de lo que te acuerdas por la noche, cuando estás sentada en tu cama, escribiendo en tu blog.

Yo de lo que me acuerdo hoy es de lo que me ha pasado en clase de Historia. Estábamos trabajando en nuestros ordenadores y el profesor se había ido a hacer unas fotocopias. A mi ordenador se le estaba acabando la batería, pero yo no me di cuenta hasta que ya era demasiado tarde: tenía el documento abierto, sin guardar, y el cable guardado en la mochila. Viendo ya que se me apagaba, lancé un grito de frustración parecido a “¡Mierda, la batería!” (el profesor no estaba, recuerdo). Y entonces Victor, que estaba sentado al lado mío, desenchufó el cable de su portátil rápido como el rayo y lo puso en el mío, salvando mi trabajo. Puede parecer sólo una tontería, pero no sé si era por el sueño o qué, casi  me eché a llorar de la emoción. Vale, definitivamente suena tonto, pero qué le vamos a hacer… Todo es taaaan bonito…

¡Buenas noches!

let’s jump into the fiord!

28 ago

Es lo que pone atrás en la camiseta que mis coaños del curso de verano me regalaron en mi cumpleaños. Y es que Karolina y yo somos las “saltadoras” por excelecia, al menos lo éramos antes de que empezara la semana de introducción. Hoy ha sido la primera vez que salto al fiordo desde entonces, y lo he hecho en compañía de algunos nórdicos, pero también de mis coaños de Uruguay y Paraguay (creo), y por supuesto de Sam, que como siempre emergió del agua jurando a una velocidad de veinte palabras por segundo. Así que para recordar los días de verano  y las vacaciones que disfrutamos en Flekke, os dejo un video que hicimos hace algunas semanas. Intervienen principalmente Karolina, de Polonia, Sam, de Venezuela, y una servidora. Sujeta la cámara Volha, de Bielorrusia, que fue una de las voluntarias. Disfrutad… Yo hoy estoy disfrutando de un sábado casi-libre. Esta noche tenemos una fiesta temática en el “Hoeg”, que es como el centro cultural del colegio. En realidad, ahora mismo Karolina y yo estamos allí, en busca de un poco de “soledad compartida” y una conexión más rápida. Sin ella tardo horas en subir algo al blog. Sin más comentarios…

No os perdáis…

1. … la oratoria de Sam.

2. … los juramentos del mismo y su carrera desesperada hacia la escalera.

3. … su galantería cuando, a pesar de todo, me deja pasar primero.

4. … nuestra crueldad al tirarlo otra vez al agua. Pero no os dejéis engañar por eso: había precedentes.

5. … Rafik tirándome al agua con tal maestría que parece que soy yo, que en un ataque de locura salto otra vez.

6. … el frío!

cómo vivir (des)conectados

18 ago

¡Amiguitos y amiguitas!

Seguramente os habréis estado preguntando todos estos días dónde me he metido, virtualmente hablando (realmente hablando, no hay muchos sitios en los que puedo estar). Pues la verdad es que aquí ha ocurrido algo muy “puentetomense”, y es que simplemente la red ha desaparecido durante cinco días por la lluvia. Bueno, en realidad no fue sólo la lluvia, la conexión noruega no puede ser tan débil, llueve casi todas las noches. Ese día vino acompañada de rayos, que causaron un problema que al principio atribuimos al Colegio, echándole la culpa al chico de mantenimiento, que está de vacaciones, pero que luego resultó ser más amplio. El caso es que durante algunos días la más mínima posibilidad de la más leve existencia de la más tenue señal de internet fue el tema principal durante las comidas, las clases, las actividades, los paseos y la primera pregunta por la mañana o por la noche o cuando nos cruzábamos en el pasillo o la cantina a cualquier hora del día. Aquí era mucho más dramático de lo que normalmente es en Puentetoma, porque la gente empezaba a echar de menos  a su gente y a gastar una pasta gansa en teléfonos varios. Pero antes de ayer Tian Ge finalmente nos dio la buena noticia mientras cenábamos tan tranquilos en la cantina. Casi irrumpió gritando en el comedor y casi se formó una estampida en dirección “Sweden House”. Minutos más tarde las paredes del pasillo retumbaban del tronar de los teclados, de las conversaciones en las lenguas más diversas y de los sonidos de alegría de los “conectados”. Creo que yo he sido la que se ha reencontrado con Internet con los sentimientos más encontrados, porque aunque me ha encantado leer vuestros correos y mensajes de felicitación, estaba disfrutando de un tiempo muy relajado, aunque a la vez no podía dejar de pensar en las muchas cosas que tengo que contaros.

Kanchan y Tian Ge en uno de nuestros ciberespacios ocasionales improvisados. Surgió a partir de varias condiciones: la buena conexión a internet en el pasillo, el frío del suelo y la pereza. Como nos solemos conectar por la noche, es muy fácil dejarse deslizar hasta la horizontal y soñar con la gente al otro lado de la web-cam. Más de una vez hemos rescatado un ordenador de una caída al vacío…

El caso es que tampoco tengo ahora mucho tiempo para recuperar, porque mañana nos vamos de acampada para desahogarnos en medio de la nada antes de ser recibidos el lunes por nuestros “segundos años” y empezar el colegio. Nos iremos a Hegness, una antigua granja en la que no están permitidos objetos electrónicos, no hay internet, no hay agua corriente y sólo una ducha y en la que el baño es de vaciado manual. Suena bien, ¿no? Así que después de esta pequeña señal de vida me vuelvo a despedir. Deseadme suerte durante los primeros días. Por aquí predomina una sensación de miedo y de celos. Para algo nosotros somos los dueños de Flekke. Ahora en serio, no queremos que nuestras amistades se “diluyan” cuando vengan los 175 restantes, que ya no tengamos tiempo para hacer algo juntos, que ya no podamos ir a dar un paseo y estar solos en alguna parte… ¡Pero por supuesto a la vez nos alegramos de conocer al resto! Tengo la sensación que nos vendrá bien la variedad, algunas relaciones están tan concentradas que empiezan a dar vueltas y vueltas alrededor de un punto sin avanzar. Ya os escribiré que tal sale todo…

extra-long

7 ago

Los días aquí me parecen mucho más largos que en España. No porque anochezca a las doce y amanezca a las cuatro, aunque eso también, sino porque parece que todo cabe en ellos. Desayunamos de ocho a nueve y después tenemos clases hasta las doce, con una pequeña pausa en medio, durante la cual una de dos, o cogemos un té del piso de arriba y observamos cómo Samuel se queda dormido en el sofá, o salimos al aire fresco de la mañana a liberar un poco la cabeza, cosa que se agradece, sobre todo después de los debates, que son bastante intensos. En la “Kantina” se sirve almuerzo desde las doce hasta la una y tenemos tiempo libre hasta la una y media. Por las tardes normalmente hacemos alguna actividad: ir a Dale de compras, hacer una pequeña caminata, probar tiro con arco, ir a la piscina… Cenamos de cinco y media a seis y media y luego podemos hacer lo que queramos hasta cuando queramos (bueno, siempre hay algún límite, sobre todo en lo referente a “lo que queramos”, pero eso, como se dice en inglés, o igual me lo he inventado, es “understandable”). Hemos tenido algunas noches muy divertidas en el “Day Room” o salón, he dado muchos paseos con Rozana, que tiene esta necesidad tan alemana de andar de vez en cuando, me he tirado al fiordo… Mientras que al principio cualquier sonido que hicieran mis compañeras me molestaba (acostumbrada al silencio absoluto de Puentetoma), ahora ya no tengo ningún problema para dormir. ¡Más bien al contrario!

Aún así, me falta tiempo para actualizar el blog y actualizaros a vosotros. Por suerte, hoy es sábado, y los fines de semana somos completamente libres, sólo hay que saber aprovecharlos (cosa que no hice el fin de semana pasado). Hoy me he levantado a las siete y media para correr con Erik. Erik es un voluntario que ha llegado ayer, en sustitución de Lars, Liz y Hodan, que se marcharon ayer. Hemos corrido unos quince minutos y antes de duchar hemos saltado al fiordo para refrescarnos. Sí que refresca el fiordo, sí. He disfrutado de uno de los mejores desayunos jamás ingeridos. No por la variedad de la oferta o por la calidad de la comida, pero ya sabéis que con hambre todo sabe a gloria. La comida aquí tampoco es tan mala, para ser sinceros. En el almuerzo siempre tienen verdura cruda para mezclarte una ensalada, algunas cosas están buenas y de vez en cuando hay fruta de postre. En mi opinión, podrían limitar un poco las patatas cocidas y los pasteles de pescado y patata, cuando es mucho más fácil cocinar pescado, pero por lo demás no tengo quejas.

De momento, esta es la única prueba que tengo de nuestros saltos al fiordo. Pero ya hay un video grabado…

Hoy hemos estado charlando con David, el director o “Headmaster” del Colegio en Canadá, el Lester B. Pearson United World College. Está aquí de visita para disfrutar del paisaje y por supuesto, para conocer nuestro Colegio. Ha sido muy divertido, porque ha entrado en nuestra habitación justo cuando me había cambiado al pijama. No había recogido mi esquina. Pero me estoy desviando del tema. El caso es que es una persona muy accesible y tranquila, que ha estado hablando con nosotros también otros días, sentado en nuestra mesa durante el desayuno. Incluso se ha ofrecido para llevar mensajes al otro lado del Atlántico a gente que conocemos allí, incluida una carta a mi coaño Antón. ¿No os parece todo un detalle por su parte?

Ahora estoy sentada en el Day Room, mientras casi toda la casa está durmiendo (toda la casa son ahora veinticinco personas, todavía tengo que acostumbrarme a eso), observando a un megamosquito que está intentando despegarse de una de una tela de araña. Casi me da pena, pero no le ayudo porque puede ser el causante de la picadura que tengo en el brazo, del tamaño de una moneda de cinco coronas noruegas (que por cierto tiene un agujero en el centro, como las veinticinco pesetas españolas). ¡Tengo varias historias para vosotros! Lo malo es que no tengo buenas fotos…

El Café.

Son las diez y media y todavía no hay señales de vida en Sweden House. Pero es comprensible, ayer nos hemos acostado bastante tarde. Nosotros, los alumnos del Summer Course nos hemos encargado de un pequeño Café para la celebración de la iluminación de Jakob Sande. Suena genial, ¿no? Resulta que durante en la primera mitad del siglo XX vivió aquí un poeta que un buen día tuvo una especie de iluminación. Es bastante famoso por estos lares (es fácil, creo, pero no vamos a quitarle mérito), y cada año la gente va en barco hasta la cabaña donde vivió, en Flekke. Una vez han mostrado sus respetos, vuelven al colegio y a las nueve hay un concierto y después bailes populares. Nosotros aportamos la comida, unos maravillosos pasteles de chocolate y manzana, bocadillos, empanadillas de Palestina, chocolate caliente con nubes o “marshmallows” y otras bebidas menos interesantes. El “Cooking Comittee” hizo un gran trabajo, con Rozana aportando platos tanto palestinos como alemanes, pero a mi me tocó la decoración, que gracias a la ayuda de Martha, de Polonia, Marhia, de Timor Occidental, y Samuel, también fue memorable.

Salado…

… y dulce.

Para mí, lo mejor fueron los bailes populares. Viendo mis ganas de probar, Kath me presentó al máximo profesional del colegio, que bailó dos veces conmigo. No sé si paró porque veía que eran demasiadas vueltas para mí al ritmo de los violines, violas y otros instrumentos o porque desistió definitivamente, pero fue muy, muy divertido. Luego bailé por toda la cocina con Peshwas y luego con Ben, pero hay que reconocer que las personas mayores estaban más activas que ellos. Fue genial, y recaudamos casi ocho mil coronas. Eso va todo a la Fundación Jakob Sande…

La idea de Kath, la traslación a materiales comunes mía, la creación de Marhia y la arena de Sam.

Yo, evolucionando en medio del ajetreo, con una cámara y una manzana. Foto de Ben.

Además ha sido un gusto trabajar con todo el mundo. Me he estresado demasiado al principio, porque era un trabajo en equipo y yo todavía iba con el chip de “voy a hacerlo yo, porque sino nadie va a mover un dedo”, pero luego me he relajado al ver que entre los días extra-largos y el equipo de personas creativas, pensantes e independientes que éramos, había tiempo de sobra. Hicimos unos cuencos de papel preciosos para las velas, con bolsas de chucherías rellenas de arena y decoradas con ramitas de arándanos y flores rosas.

Mi “name-tag” y Freia, la diosa noruega que intentará evitar males mayores durante estos dos años. Por lo visto es la diosa del amor y de la fertilidad, cosa que ha propiciado bromas suficientes por aquí.

Hoy por la tarde iremos a Dale, a una especie de festival en el que enseñaremos nuestros trajes regionales (he, he, he) y algunos actuaremos. Como yo soy medio alemana, medio española, seguramente participe en un baile nepalí con un vestido del Tíbet. Ya veremos.

Karolina y yo estamos contando los días del Summer Course, viendo que se nos van volando. Ya llevamos dos semanas aquí, lo que significa que sólo nos quedan otras dos semanas por delante. Por un lado por supuesto queremos conocer a nuestros coaños y segundos años, que nos preguntan en Facebook cómo nos lo estamos pasando, y qué tal nos parece todo esto, pero por otro lado queremos que éste siga siendo nuestro territorio, que no venga nadie nuevo a “romper la paz”, que no empiece el curso… No lo podemos evitar, y pienso que es algo natural que nos sintamos así. Roza y yo tenemos un poco de miedo de que el campus comience a menguar a nuestro alrededor. Somos sólo veinticinco y las lavadoras siempre están llenas (por lo menos las que funcionan) y es casi imposible escapar por unos minutos a la islita. Esto también se debe a que no conocemos sitios a donde ir, a nuestro alrededor sólo hay montañas, y para poder adentrarse en los bosques hay que conocer el camino. Pero eso tiene fácil arreglo. Sabiendo que tengo una compañera asegurada, pondré más empeño todavía en aprenderlo pronto. También hay bastantes rocas en los alrededores, que a mí me producen un escozor en las yemas de los dedos con sólo verlas. De momento sólo he estado en la “habitación de escalada”, del tamaño de nuestra cocina en Puentetoma y con el techo inclinado. Me encanta, es muy acogedora y divertida, porque para cada presa (las piezas a las que te puedes agarrar o que pisas) hay varias anotaciones en boli, indicando el nombre de la vía, con que mano la cogió el autor de la nota, el nombre de la presa (por ejemplo “dedos de mantequilla”)… Tengo que hacer fotos.

En dos semanas también tienes tiempo para por lo menos empezar a conocer a las personas con las que vives y mirar detrás de la emoción, la alegría y la simpatía del principio, y ver si hay algo interesante detrás. Por supuesto, nadie es perfecto y hay gente con la que no tengo tanto trato, porque hay facetas de su comportamiento y de su forma de ser que no me gustan, sin que por ello tengan que ser malas. Con otras personas comparto ciertas situaciones, en general hay gente con la que me resulta más fácil estar sola, o en un pequeño grupo, porque no me gusta el papel que se atribuyen cuando estamos todos juntos, y porque la forma de ser siempre varia dependiendo del momento. También pensé que iba a ser más fácil ser tolerante.

Hay personas con las que estoy porque nuestros caracteres con similares (aunque nuestras ideas y opiniones sean completamente dispares), porque nos parecemos en la forma de ser y por lo tanto todo es mucho más sencillo. Me puedo ahorrar la mitad de las palabras y sé que me siguen entendiendo, y me hacen sentir un poco como en casa, porque también son parecidos a las personas con las que convivo normalmente. Luego hay otros con los que estoy simplemente porque te sientes a gusto con ellos, porque me parecen fantásticos. Esos son los menos, pero los que realmente valen la pena. Sé que puedo confiar totalmente en ellos, aunque sólo los conozca de dos semanas (quizá sea demasiado inocente, pero como ya he dicho, me vale la pena). Me gusta como tratan a las personas, cómo tratan a las personas siempre, su forma de ser, de hablar y de actuar. Es maravilloso estar con ellos, parece que siempre saben lo que necesitas en cada momento. Cuando estoy harta del pan de la Kantina, cuando quiero hacer alguna tontería, cuando quiero tirarme al fiordo, cuando me apetecen algunos arándanos, cuando sólo quiero sentarme en la roca al sol, cuando tengo el impulso de empezar una guerra de algas…

Bueno, el mosquito ha dejado de luchar y los primeros dormilones han comenzado a bajar por las escaleras. Casi es hora de comer, así que por ahora me despido…

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