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Esto me dicen muy amablemente Mr. y Mrs. WordPress, que también me han dejado un comentario en este mismo post. Como sé por experiencia que los comentarios suelen ser demasiado escasos para mi gusto, he decidido dejar el primero y aprovechar el post para inagurar mi tercera bitácora.
Para aquellos que no han seguido mis pasos, mis pequeños espacios en la red, tengo dos blogs anteriores:
- Pájaros en la Cabeza & Schmetterlinge im Bauch, que me gusta sobre todo por algunas obras que he subido, como el Pequeño Teatro CóNico y dibujos de cerditos y seres mitológicos, y por las fotos de un viaje memorable, el que hice a las Américas el verano pasado. Pero es un blog que se me ha quedado ya pequeño, porque de los doce años a los casi-dieciséis cambian mucho las cosas.
- Hojalata, con un poco de todo, empezando por las diosas del sueño acabando por el principio de una gran odisea. Creo que no lo dejaré del todo, porque no he aprovechado del todo las hojas y las latas que me he ido encontrando por allí, así que echad un vistazo de vez en cuando, por si acaso…
Y ahora viene Ylvi in Flekke, donde estáis en estos mismísimos momentos. Es, o será, el blog de una vikinga. Porque aunque yo soy una alemana de Madrid con la nacionalidad de la República Independiente de Puentetoma, uno es de donde pace, y yo paceré y estudiaré y viviré los próximos dos años en Flekke, un pequeño pueblo de Noruega, gracias a la beca que me han concedido para estudiar en el Colegio del Mundo Unido Red Cross Nordic.
Estos días estoy ordenando mi cuarto, es decir, rodeada de los papeles, cuadernos, fotos… que he acumulado durante los últimos cuatro años. Un cuarto de mi corta vida, como hemos calculado hace unos días. A la vez estoy haciendo la mochila para un campamento de dos días en el que tendré la oportunidad de conocer mejor a mis “coaños” (en la jerga CMU: los compañeros que están en el mismo curso que yo, mi “quinta” como dicen mis padres) españoles, y la maleta para Noruega. Además intento aprovechar al máximo lo que tengo aquí: las tardes de piragua en el pantano, los fuegos artificiales en Burgos, comer un helado en la plaza de Aguilar, el último consejo escolar… Pero a la vez me imagino ya sentada en la ventana de una habitación compartida, con mi taza de té y mis apuntes de biología al lado, escribiendo desde la orilla de un fiordo perdido en Noruega y a veinte grados bajo cero a todo el mundo.
¡Qué emoción!
Me he propuesto subir fotos, relatos, trabajos, anécdotas, historias… Todo lo que me permita mi escaso tiempo libre. No sólo para vosotros (aunque sobre todo para vosotros), no sólo para manteneros informados y para que podáis compartir, aunque sea virtualmente, esta experiencia que tanta envidia (sana) os da a algunos (lo entiendo), sino también para mí. Quizá dentro de cinco o diez años sea yo mi más fiel lectora…
Pero de momento no hay tiempo para más sentimentalismos. Me voy a la cama, que las vacaciones no me han salido relajadas… Queda pendiente resolver la gran duda de quién es Ylvi… ¿o ya lo sabéis? ¿Cómo es Flekke? ¿O era Flake?
Hablan otros vikingos...